aifos

Colectivo de escritores en busca de conocimiento y letras. 2011

Mírame

Written By: admin - May• 11•11

Reynoso, Ignacio

 

Mírame

 

Como el  árbol florece para cumplir su ciclo, así  también el hombre cumple con su destino.  Generaciones. Cadena  interminable de cosechas.  Repetición perpetua es la consigna que lleva tu semilla.  Por eso el ave canta cuando construye el nido y es el amor de padre ego feraz: narciso.

Pero el melocotón,  de redondez dorada no evoca ya la rama, mientras que ésta recuerda  con amarga nostalgia el peso de sus frutos y cubre con follaje la triste desnudez del abandono.  Nido vacío.  Caballo de juguete olvidado en el ático. Pájaro en vuelo.

¿Me quieres por ser tuyo o por ser tu reflejo?  Soy la voz de tu sangre diluida en el agua. Soy un eco en el tiempo, que devuelve tu nombre. Pero yo no soy tú, yo soy otro. Mírame. Soy alquimia divina  confiada a tu cuidado, pero no tengo deuda, pues no pedí la vida, ni la amo.

Y así, sólo soy un hombre plantado en este campo. Yermo. Sin sueños ni futuro. Soy cadena fallida, y lloro mi orfandad, triste melancolía, con corazón de niño,  porque no he de ser padre, porque ya no soy hijo; por no verme en tus ojos, repetido.

 

Tu boca (Julio Cortázar)

Written By: admin - May• 10•11

Toco tu boca, con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Taylor, el diácono

Written By: admin - May• 10•11

Lee Masters, Edgar.

Taylor, el diácono

Pertenecí a la Iglesia
Y al partido que aboga por prohibir el alcohol.
En el pueblo suponen
Que morí por comer sandías,
La verdad es muy distinta:
Me mató la cirrosis.
Tarde a tarde, por espacio de unos treinta años,
Me deslicé al interior de la botica de Trainor
Y me serví una dosis generosa
De un frasco que llevaba la etiqueta
Spiritus Fromenti. *

*Alcohol puro de trigo fermentado

 

Elegía clavicular

Written By: admin - May• 10•11

Zolliker, J.S.

 

Iracema Hooddy Jia

Hija natural de un cartógrafo alemán patronímico de Waldseemüller, nació en la ciudad de San Dié, provincia de Lorena. Es bautizada de nombre en honor a quien la encontró virgen, se dice en leyendas, aunque en sus apellidos lleva la convencional pena. Robada y vejada a veces, en vida nunca vivió varios años en calma. Muchos –por intereses mezquinos- quisieron siempre aventajarla. Os ama siempre agradecida, decían los que la conocían para luego abandonarla. Siempre en silencio padeció, nunca se quejó. ¡Aviase* visto a nadie sufrir tanto por y mano de sus propios hijos!  Siempre de cabeza fría, la mandaba su mente y no dejó gobernar su cuerpo a las vísceras. Otros tiempos mejores debieron tocarle; ciertamente los merecía. Fuego místico, no le supo nunca sacar provecho propio a su cuerpo.  Imitó siempre con el retardo de la edad inferior a su prima, la monarca de Creta. Amor, adiós, amor, que en el fondo del mar repose en pos del mañana y la paz.

 

* No es falta de ortografía.

 

Twitter: @zolliker

Consentida de Dios

Written By: admin - May• 10•11

Bernal, Magdalena

 

Consentida de Dios.

 

Aquí yace alguien que realmente no se quería morir. Todavía no. Puedo decir con certeza que estaba en los años más felices de mi vida.

La infancia la recuerdo vagamente, apenas algunos recuerdos que uno se va construyendo con el tiempo en la memoria, la pubertad fue invadida por un ardiente enojo interno, los veintes por mi falta de trabajo personal, mis ganas de pertenecer, de dar gusto a los demás y por las subsecuentes turbulencias de un divorcio, los choques por temas de deber ser con mi familia y la ruptura con el catolicismo para siempre; turbulencias generosas con las que me llevé enormes lecciones y de las que les estoy agradecida.

Los treintas me estaban sabiendo delicioso. Me aceptaba más, me conocía cada vez mejor, tenía claro lo que no quería, buenos y entrañables eran los amigos con los que contaba. Había perdonado, en su mayoría mas no del todo, me había perdonado, tenía una relación con un generoso hombre bueno que me dejaba ser y hacer y al que le debo gran parte de mi introspección, un rol de filantropía aterrizado que me hacía sentir muy bien conmigo, me había ido despojando de telarañas mentales al por mayor e inventado mi propio modelo de Dios que me funcionaba. Estaba aceptando cada vez más a mi familia tal como es y experimentando la maternidad y ese amor incondicional que brota a borbotones hasta entonces desconocido por mí. Estaba agusto conmigo. Recién esta década descubrí mi afición por la lectura, por la ópera y la música, por la curiosidad intelectual desde el mero deseo y no para que mi padre supiera que existía. Empezaba a desinhibirme en muchos sentidos, a descubrir otras facetas de mí, a sentirme deseada, querida, agradecida, y a no tomarme en serio.

Fui una consentida de Dios y de la vida. Tanto de todo. Aquí viví mi paraíso y mi infierno, que fue apenas unas cuantas llamaradas. No me voy a ningún lado mejor ni peor, no creo en otras vidas, ni en la reencarnación, ni en la vida eterna. Hasta aquí llegué.

Me quedo con ganas de haber experimentado; de haber sentido, de haber viajado, de haber aprovechado más a mi madre, pero sobretodo de haber visto crecer a mis hijos, de haberlos visto ser quienes vinieron a ser. De estar presente en sus sucesos importantes. Sé que no soy indispensable y que crecerán bien sin mi, simplemente me hubiera gustado estar allí para presenciarlo. Desde el momento en que fui madre el único mantra que me repetí es ‘que me entierren mis hijos’, ‘que me entierren mis hijos’ y en ese sentido estoy agradecida de haberme ido antes.

Aunque corta, fue una vida intensa. Fui una privilegiada en toda la extensión de la palabra.  Si mi vida fuera un libro no me daría flojera leerlo; estaría lleno de capítulos de alegría, de dolor, de aprendizaje, de ruptura, de deseo, de amistad, de placer, de muchas querencias, de viajes y de privilegios.

Gracias a Dios, a la vida, a la suerte o a quien haya que agradecer, porque salí ganona en la tómbola; por los padres que me tocaron, por cada uno de mis hermanos, por mi marido, por mis amigas y amigos, por mis maestros, por mis perros y sobretodo por mis hijos.

Estoy convencida de que las mejores páginas del libro de mi vida estaban aún por escribirse.

 

Ángel Caído

Written By: admin - May• 02•11

Reynoso, Ignacio

 

Ángel caído

Sumido en la penumbra de este teatro vacío observo con desgano las animadas sombras que danzan sin compás al babel de sus lenguas. No comprendo el origen de su canto ni entiendo la aparente alegría que guía su movimiento. No comparto su risa ni convence su llanto, porque son sólo sombras inquilinas de cuerpos en un escenario.

Cuando lloran, no lloran; es la idea de llorar lo que provoca el llanto. Y si de amar se trata, es la ilusión de verse por siempre enamorados. Porque son sólo barro, de tierra modelados, son una idea fallida entre todos los astros. Y, sin embargo, bailan movidos por sus cantos, a pesarde saber que están sus días contados y que van a morir, solos o acompañados.

Yo en cambio soy un ángel, soy puro sentimiento; la expresión más excelsa del amor, del deseo, de la vida infinita, de la pasión y el miedo. Soy de energía un torrente, un tornado de fuego que abraso al que me mira, que pierdo al que me busca, al que dice mi nombre, al que expresa el deseo de tocar el arcano, de sentir un instante el roce de mi manto.

Y, no obstante, yo estoy en esta oscuridad sin tiempo ni reposo, esperando el momento de que vuelva el esposo. Porque nadie me mira, porque no tengo cuerpo, porque soy sólo un ángel perdido en el recuerdo del que todo lo puede, del que me echó del cielo. Y así paso las horas en franco desconsuelo, sin tener esperanza, sin alas y sin vuelo, sin nadie que me quiera, envidiando a los hombres, sus cantos y sus duelos, porque aunque sean mi sombra, yo no vivo ni muero.

Entrevista con Gilberto Prado Galán: Los secretos del palindromista en Milenio Semanal

Written By: zolliker - Apr• 11•11
 

Foto: Arturo Bermúdez

 

Gilberto Prado Galán (Torreón, Coahuila, 1960) publicó a fines del año pasado un libro con 26 mil 162 palíndromos, lo cual lo convierte en el máximo practicante de este juego, ejercicio, especialidad, género o arte literario consistente en construir cláusulas que se leen igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda. El volumen lleva por título uno de ellos de la mayor hondura poética y filosófica, Efímero lloré mi fe (México, Arteletra/ Ediciones sin nombre, 2010), y reúne los palíndromos que ha escrito desde sus inicios en este asombroso juego de la inteligencia. Incluye un relato palindrómico de dos mil 711 palabras (acaso el más largo de la lengua española) y el ensayo El arte del palíndromo, en donde, además de profundizar en la historia y el desarrollo de los palíndromos desde la Antigüedad y conectarlos con ejercicios algebraicos, geométricos y matemáticos, el autor ofrece las claves y secretos para la construcción de estos imaginativos delirios literarios.

Poco antes había publicado el cuadernillo A la gorda drógala (Arteletra), una suerte de guía para la construcción de ese tipo de textos, y en este 2011 llega también a libreríasSorberé cerebros (Colofón), antología donde compila palíndromos de 54 autores, desde los clásicos de Cortázar, Monterroso, Arreola y demás, hasta los de autores contemporáneos, y también aquellos logrados por los seguidores del género en la cuenta de Twitter abierta por Prado Galán para tal fin. Conversamos sobre los secretos de esta práctica con el también integrante del Club Internacional de Palindromistas, cofradía exclusiva con sede en España.

AG: Has ganado premios de ensayo como el Malcolm Lowry y el Lya Kostakowsky. ¿Cómo fue este encuentro tuyo con los palíndromos?

GPG: Yo empecé en Torreón, en un café que se llamaba Benavides. Tenía un amigo ingeniero que se llama Héctor Matuk y él hacía palíndromos, unos muy buenos, como, por ejemplo: “Son o locos, o colonos”. Le pregunté cómo los hacía y me dio algunas claves. Se trata un poco de buscar palabras que tengan varias vocales y sin consonantes consecutivas. Suena fácil, pero a la hora de escribirlo está cabrón. Me dediqué a escribirlos por años y luego me retiré. Creí que había hecho el mayor número de palíndromos, así como el más largo del idioma, hasta que un amigo español, David Torres, me comentó que había un palíndromo de George Perec con no sé cuanto miles de letras y de palabras. Lo busqué en Google como “1969 El gran palíndromo” y apareció desplegado en francés, es un milagro. Entonces me di a la tarea de hacer el palíndromo más largo del español, el cual aparece al final de Efímero lloré mi fe. Pero no he descuidado otros géneros. Tengo cinco vertientes, una los ensayos literarios, otra los ensayos intuitivos de pasmos cotidianos, otra los palíndromos, más la poesía y los artículos.

En 2007 publiqué los ensayos Fragmentos del asombro y en 2008 Dolor de ser isla, título tomado de un verso de Vicente Huidobro. Es un poemario surgido a partir de la muerte de mi madre en enero de 2008; tuve en aquellos meses una especie de frenesí o furor literario y empecé a escribir. Ya había escrito como nueve mil palíndromos, hice el resto en ese año hasta completar los 26 mil 162. Lo trato de analizar y sucede que te cortan la raíz, que es la madre, y entonces vienen brotes terribles de creatividad sobre-compensatoria; es un poco lo que he sentido con esa obsesión de hacer tantos palíndromos. Hice el corte de caja con 26 mil 162 porque hay un palindromista español que había hecho 18 mil, no los publicó, pero sí los puedes ver en internet. Yo rebasé esa cifra y seguí escribiendo palíndromos; no era mi objetivo rebasar los 18 mil sino agotar todas las posibilidades idiomáticas, así los fui ordenando por temas y alfabéticamente. El palíndromo es una rara ave, milenaria, quizá no más antigua que la poesía pero de seguro anterior a la narrativa y la novela. Hay palíndromos en casi todos los idiomas conocidos, incluso en lenguas prehispánicas, en chino hay palíndromos ideográficos, los hay en sueco, en inglés, en alemán, en fin…

 

 

AG: ¿Qué opinas de los detractores de los palíndromos? Hay quien los califica de inocuos y asegura que no aportan nada.

GPG: Hay lingüistas que han demostrado que los palíndromos tienen una función como intensificadores del diálogo entre los hemisferios cerebrales. En Rusia se ha demostrado que cuando alguien inventa un palíndromo se logra un espejeo muy curioso en la electricidad del cerebro, distinto al de otras operaciones lingüísticas y otras operaciones verbales. El cerebro es un ente simétrico, hay un cuerpo calloso, hay dos hemisferios y el palíndromo reproduce la estructura del cerebro. Entonces el juego que haces con el lenguaje, y que es abstracto, tiene una encarnación en el gestor de los palíndromos. Ahora hay quienes hablan de palindromoterapia y dicen que si escribes tantos palíndromos con la palabra tal, la sintonía muscular te va a mejorar, o si escribes palíndromos así o asa te van a ayudar, es una exploración fisiológica del palíndromo, se investiga para qué sirve ese juego especular en el cerebro.

Una de sus peculiaridades es que el palíndromo lo puede inventar cualquier mortal, aun sin preparación literaria o aunque no haya estudiado retórica. En el Club Internacional de Palindromistas en Barcelona descubrí que éramos tres escritores y los demás eran ingenieros, arquitectos, matemáticos. El palíndromo es un álgebra verbal en busca de la simetría, es evidente que el eje de simetría es la letra que no se repite, y a veces es dual… Pero también, además del carácter lúdico, el palíndromo es una incesante búsqueda de sentido, de que el palíndromo tenga sentido y que a fin de cuentas tenga algo que decir. Puedes tener palíndromos irónicos, hoy estuve tuiteando un palíndromo que dice: “Viva letal Alá: Tel-Aviv”. Hay también sinestesias, como “Ese clarol oral cese”, o poéticos como “Se nieve: leve Inés”. Y luego hay otros más audaces desde la perspectiva chusca, como “Ese pato Lucas usa culo, ¡tápese!”, que es un palíndromo muy conocido. Y otros que les gustan a los niños, como “Omar no cazaba la calabaza con ramo” o “Acá patinará la ranita Paca”.

Cortázar decía que el palindromista tiene un ánimo festivo, lúdico y pueril, que es como un niño de 60 años. El palindromista se conserva con una aguda ingenuidad del ánimo, yo lo digo en el prólogo de esta antología, donde se me ocurrió reunir a los palindromistas que me siguen en Twitter con los canónicos: Cortázar, Monterroso, Gerardo Deniz, Cabrera Infante y con los del Club Internacional de Palindromistas de Barcelona. Así surgió la antología.

AG: Te has convertido en el mayor palindromista de México, y sin duda de los máximos en el mundo, y ya perteneces a esa suerte de cofradía internacional de palindromistas.

GPG: Sí. Soy miembro de honor del Club Internacional y debo decir que me valoran. Ahora me invitaron a presentar la antología en Bilbao en abril próximo, durante el Congreso Internacional de Palindromistas. En este mundo de los palíndromos no hay ni pizca de envidia por la sencilla razón de que hay gente que ha escrito 10 que son luminosos, como Cortázar. Hay quienes tienen cientos como Juan Filloy, Víctor Carbajo, Darío Lancini y el español catalán Pedro Ruiz. Y luego hay otros, como Juan Luis Mora, que hace extraordinarios palíndromos y sólo tiene 30, no necesita hacer más. El género ha ido creciendo, porque como es de cofradía y de catacumba, los feligreses van poco a poco en aumento. El fervor que le prodiga la gente también crece. Antes quién sabía lo que era un palíndromo, hace 20, hace 30 años. Hoy es distinto.

 

 

AG: Cuéntame algo sobre los Congresos a los que has asistido.

GPG: La primera vez que fui, en 2008, me sorprendió mucho. Había gente de varias partes de España pero también había palindromistas de otros países. Fue en un lugar llamado Igualada; yo llegué a esto porque un palindromista mexicano que vive en Guadalajara, Ignacio de Jesús Sánchez Montes, me invitó al club. Me pidieron que enviara artículos, palíndromos, notas. La sede está en Barcelona pero hacen movimiento rotatorio para los Congresos. El primero al que asistí fue el de Igualada, el segundo fue en Torredembarra, cerca de Tarragona. El tercero va a ser en Ermua, cerca de Bilbao, en abril próximo. Lo hacen en pequeñas comunidades porque todo es como en cofradía, en secreto. Hay un presidente del club, hay un secretario, tienen una revista que se llamaSemagames (que es palindrómico) donde he publicado algunos artículos. Somos 30 o 35, y hay una palindromista de Chile que vive en Alemania, Sylvia Tichauer. Te digo esto porque yo tenía una idea equivocada. Si te fijas, en la antología hay sólo dos mujeres; no me había encontrado mujeres palindromistas hasta que entré al club. Ahora hay cada vez más mujeres.

AG: ¿Cuándo decidiste llevar este juego palindrómico a Twitter?

GPG: En junio de 2010. Ya estaba en Twitter Aurelio Asiain con sus palíndromos. Tiene poemas muy afortunados como palindromista. De los escritores que conozco nada más estamos él y yo, los demás participantes no son escritores. Hay un industrial, hay un publicista, un crítico de arte que están tuiteando palíndromos; la cosa está creciendo en el Twitter (@gilpg), y con las cápsulas palindrómicas que hago tres veces a la semana en el programa El Weso de la XEW.

 

Fuente: Milenio Semanal

 

Del duino

Written By: zolliker - Apr• 11•11

Zolliker, J.S.

¿Quién, si gritara yo, me escucharía en los celestes coros?

A las afueras de Paris, en los suburbios del norte, En Saint Denis, se encuentran los restos de las principales líneas merovingias y todos menos tres reyes de Francia. De Clodoveo a Luis XVIII;  lo mismo que de Maria Antonieta y se supone –aunque algunos lo niegan- del autor del tratado De Coelesti Hierarchia o “jerarquía celestial”: Pseudo Dionisio Aeropagita, ateniense y místico teólogo bizantino del siglo V, que fue retomada en la edad media tantas veces. En ella, dice el Aeropagita que los ángeles están organizados en órdenes (como la Orden de los Jesuitas, o la gracias a Perez Reverte,  famosa Orden del Toisón de Oro), también conocidos como los Coros Celestes.

Rilke era patronado por la princesa Marie von Thurn und Taxis en el Castillo del Duino, cerca de Trieste, y en enero de 1912, cuando caminaba por los riscos del castillo, se vio caminando sin rumbos hasta los arrecifes desde donde brincó al mar. Rilke dijo que lo guiaba una voz que lo llamaba y lo guiaba y le rezaba: ¿Quien , si gritara yo, me escucharía en los coros celestes?

Ya en la “Divina Comedia”, Dante Alighieri nos habla precisamente que tal jerarquía, de mayor a menor, va en los 9 círculos como: Serafines, Querubines, Tronos o Los Mayores, Dominaciones o Lores, Virtudes, Poderes o Autoridades, Principados, Arcángeles y Ángeles, estos los más cercanos al los humanos y a sus razones de vivir en el mundo, se nos asemejan y nos parecemos.

El 9 es el número eterno porque multiplicado siempre reaparece y se regenera; renace. El microcosmos del macrocosmos, hechos a imagen y semejanza del creador y criador. Y sin embargo, los ángeles dice Rilke, son tan bellos que más vale no nos escucharen en los coros celestiales. Porque si uno de ellos lo hiciera y quisiera consolarnos contra su corazón, la fuerza del ser mas inferior de la jerarquía divina, nos borraría la existencia; míseros nos vemos en la grandeza del universo.

Porque son tan bellos que son también terribles. La dicotomía es ella: De Dios nace el Diablo o ángel Caído, de la bondad nace la maldad, de la belleza nace lo terrible: ese algo que podemos admirar y soportar en la medida en que acuerda  (aviene) existir sin destruirnos, esto es, a existir sin contactarnos, sin tocarnos; como la luz misma que podría venir del lucifer.

Por eso todo Ángel es terrible. Así, yo, por eso,  sepulto mi grito a los celestes coros. No reclamo ayuda. Mi silencio existe para conservarme.  ¿A quien podremos recurrir entonces? No a los hombres. Incluso las bestias, los animales, se dan cuenta que nuestro paso por el mundo que alguien interpretó, es un paso errado, o errático, topamos contra pared, no aprendemos, no crecemos, no evolucionamos.. No conocemos nuestro destino y por ello nuestro fallo. Dios acaso ha jugado con nosotros?

Quizás, tal vez, podrían socorrernos los árboles que vemos siempre  en el camino, que se mantienen ahí, fieles. ¡Estamos desamparados! O podrá socorrernos la noche. Cuando creemos que el viento frío que nos cala los cachetes, viene del espacio exterior mismo para hacernos falsamente creer, que estamos en presencia de algo superior que nos haga resistir la soledad. Esa maldita y puta soledad.

¿Será menos penosa la situación para los amantes? Están menos solos? Uno a otro se engañan y se ocultan que en el fondo su destino es estar solos.  Tu no lo sabías? Aún con lo que ya has vivido? Arroja ya esa idea de encontrar a alguien que te acompañe porque al fin quedarás solo. Exhala tu esperanza en el viento que así quizás un pájaro se tope con tu aliento y crea que algo superior, como un ángel, podría ayudarle sin destruirlo por completo… Ahora entiendo. Y ahora entiendo también, la soledad de “los amorosos” de Sabines como nunca antes.

 

twitter: @zolliker

 

Palabras después de Rilke

Written By: admin - Apr• 07•11

Urquiza, Ignacio

Rilke nos habla desde el punto de vista de los muertos. Desde ahí, después de su propio velorio, se acomoda para hablar de la experiencia de ya no estar aquí en la tierra entre nosotros los vivos para darnos la gran lección: el desprendimiento de todo, del todo. La desintegración de lo aprendido y de lo esperado , de lo intrepretado, como le llama el autor a las miles de espectativas que nos cuelgan como medallas del cuello hasta que nos dejan caminando con la cabeza baja, viendo al piso porque de tanto peso el pescuezo ya no se yergue y vamos viendo nuestros pies arrastrarse levantando apenas el polvo de las aceras porque no podemos ya levantar las hojas de los árboles secas, si ya no estamos en el bosque, ni en el campo y aunque ocupamos el mismo sitio ya lo tapamos todo con cemento, chapopote y adoquín.

La misma poesia amorosa y significante se desprende de la memoria, de las almohadas y de las páginas para volar letra por letra y tipo por tipo en el universo cósmico, como miles y millones de satélites, lunas y meteoritos en órbitas desordenadas porque apenas van a aprender a volar. Ya será mas ordenada la figura, la estela, pero nunca tanto como lo fueron en la poesia terrenal ya que conforme se van ordenando para orbitar, iran llegando otras miles y millones de palabras desintegradas que chocarán con estas y la verdadera entropía dominará todo.

Los angeles son los únicos que, por su naturaleza inerte, podrán percibir estas escenas sin ser afectados, serán testigos y tendrán el tiempo para ver cómo, una vez quese hayan terminado todos los vivos y todas sus palabras, libros periódicos y textos ya sean impresos o virtuales, leidos o pensados, imaginados y contados. Una vez que
el espacio negro que nos rodea, sólo entonces empezará un nuevo orden guiado por la gravitación y la inercia de las estrellas y de los soles. La forma de estela de cometa que las contiene hará que se empiecen a entrelazar y a conectar magnéticamente las letras y surjan nuevos significados para que se entiendan y para que se amen los que vienen. Los deseos también vuelan separados de lo deseado, a veces en vuelos paralelos a veces en direcciones opuestas o encontradas ; cuando chocan cambian de rumbo pero ya no se enlazan ni se entienden.
La eternidad se ve más lejos que nunca.

Sólo los ángeles la disfrutan. Ellos hicieron algo más que vivir y pasarla bien, ellos siempre estuvieron conectados y agradecidos hasta el límite de la obsesión de entregar su propia naturaleza humana. Un sentimiento, un impulso más grande que ellos mismos de agradecer a cada momento su existencia. Por eso están ahí , por ser sin dejar de ser nunca y de tanto ser extasiarse y engrandeserse hasta la integración con el cosmos y con la eternidad que sí existe  y que está comprobada por ellos.

Cuántos son los ángeles que nos ven de cerca y que nos ciñen de la cintura para despertarnos y no los oimos. Quieren que gritemos de tanto amor porque ya no nos cabe más. El reloj avanza, los minutos se van y las oportunidades de tocarnos se pasan también. Hay prisa. Tengamos prisa por decir que sí. No nos dejamos abrazar. Le negamos al corazón (siempre solitario pero que nos mantiene aquí) la gran oportunidad del amor y de una merecida compañía que lo haga palpitar con mas gusto porque se empata con el ritmo de otro que igual anda solo buscando y penando.
El amor está en el aire. Hasta ahí sabemos los muertos y los vivos.

Marzo 2011

Somos dos

Written By: zolliker - Apr• 05•11

Zolliker, J. S.

 

Somos dos en mi. Uno el economista y J.S. Zolliker el escritor.  Aquél y yo.

Aquel otro trabaja mientras a mi me gusta tomar fotografías, adentrar las narices en archivos viejos, contar vivencias apasionantes, caminar por los parques y sentarme en cafés e imaginar historias en y de, los rostros de los paseantes.

Aquél es responsable, cuida sus negocios, es confiable, mesurado,  creativo y ve oportunidades. Yo no.  Como Zolliker me apasionan las trivialidades: me gustan las plumas fuentes, las cámaras,  los relojes y  los tatuajes y uno que otro asunto de espionajes en la Segunda Guerra Mundial. Pensándolo bien, podría Zolliker ser un pasatiempista profesional. De esos que no se toman nada en serio mas que las letras con las que se mide en su mundo tan pequeño. Escritor hasta como el  que define el diccionario que escribe cualesquiera líneas.

Es difícil.  Estamos en constante lucha y enfrentamiento;  será acaso el tiempo que lleva vivo el enfrentamiento lo que hace que la batalla sea a veces, descarnada y un tanto cruel. Y es que yo busco espacio donde vive él.  Me alimento de su pan, habito bajo su techo, vivo de su cobardía y me escudo en la seguridad financiera que le da el trabajo aburrido de administrar, calcular ecuaciones un tanto matemáticas, y emprender de vez en cuando.

Él trabaja de 7 a 7 y descansa un poco y a ratos, mientras yo, intento robarle algo de tiempo y espacio para leer y acaso,  atreverme escribir.

Él es el de las cuentas y yo el de los cuentos. Uno el de los negocios y el otro el de las novelas. Aquel hace ejercicio para mantenerse sano, yo busco hacer el amor para mantenerme vivo.

Sí, aquí somos dos. Dos en mi. Distintos confrontantes. Como Caín y Abel. Como el humo y la sangre. El problema es que mi existencia hasta ahora está sujeta de la existencia del otro. No se funden mis yos, sino  que cuando me rebelo lo suficiente, nos enfrentamos en pesadillas e insomnios, en meditaciones y frustraciones y me percato que aún, me niego a dejarme ser y a liberarme. No puedo hasta ahora contemplarme el uno sin el otro, el yo sin el ya. La acción sin la seguridad. La aventura sin el ahorro. El aquél sin el mi.

¿Seré su anémona?

twitter: @zolliker