aifos

Colectivo de escritores en busca de conocimiento y letras. 2011

Somos dos

Written By: zolliker - Apr• 05•11

Zolliker, J. S.

 

Somos dos en mi. Uno el economista y J.S. Zolliker el escritor.  Aquél y yo.

Aquel otro trabaja mientras a mi me gusta tomar fotografías, adentrar las narices en archivos viejos, contar vivencias apasionantes, caminar por los parques y sentarme en cafés e imaginar historias en y de, los rostros de los paseantes.

Aquél es responsable, cuida sus negocios, es confiable, mesurado,  creativo y ve oportunidades. Yo no.  Como Zolliker me apasionan las trivialidades: me gustan las plumas fuentes, las cámaras,  los relojes y  los tatuajes y uno que otro asunto de espionajes en la Segunda Guerra Mundial. Pensándolo bien, podría Zolliker ser un pasatiempista profesional. De esos que no se toman nada en serio mas que las letras con las que se mide en su mundo tan pequeño. Escritor hasta como el  que define el diccionario que escribe cualesquiera líneas.

Es difícil.  Estamos en constante lucha y enfrentamiento;  será acaso el tiempo que lleva vivo el enfrentamiento lo que hace que la batalla sea a veces, descarnada y un tanto cruel. Y es que yo busco espacio donde vive él.  Me alimento de su pan, habito bajo su techo, vivo de su cobardía y me escudo en la seguridad financiera que le da el trabajo aburrido de administrar, calcular ecuaciones un tanto matemáticas, y emprender de vez en cuando.

Él trabaja de 7 a 7 y descansa un poco y a ratos, mientras yo, intento robarle algo de tiempo y espacio para leer y acaso,  atreverme escribir.

Él es el de las cuentas y yo el de los cuentos. Uno el de los negocios y el otro el de las novelas. Aquel hace ejercicio para mantenerse sano, yo busco hacer el amor para mantenerme vivo.

Sí, aquí somos dos. Dos en mi. Distintos confrontantes. Como Caín y Abel. Como el humo y la sangre. El problema es que mi existencia hasta ahora está sujeta de la existencia del otro. No se funden mis yos, sino  que cuando me rebelo lo suficiente, nos enfrentamos en pesadillas e insomnios, en meditaciones y frustraciones y me percato que aún, me niego a dejarme ser y a liberarme. No puedo hasta ahora contemplarme el uno sin el otro, el yo sin el ya. La acción sin la seguridad. La aventura sin el ahorro. El aquél sin el mi.

¿Seré su anémona?

twitter: @zolliker

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4 Comments

  1. Guadalupe Mancera says:

    Muy lindo! Ya quiero ver más!

  2. A mí me pasa que uno no es sin el otro. A veces digo “agh, la oficina, qué asco”, pero no me imagino todo el día en mi casa sentada en la computadora. Supongo que el trabajo de oficina es necesario, como terapia para “el escritor”.
    También me pasa que somos dos, en este caso la primera y tercera persona.
    Un abrazo.

  3. Lupe says:

    Me gusta como fluye la narrativa sin empalagar al hablar de ti mismo, muy objetivo, muy de fuera, muy *por encima* de la complicada mecánica que lleva el saberse un *territorio invadido*, con parte de ti rebelándote y parte de ti pactando para encontrar el equilibrio.
    Increíble que tus dos facetas puedan ser orientadas positivamente y que ninguna de esas dos te destruya un poco.

    #1

  4. Orson says:

    Un excelente discurso de la dualidad personal. Una introspección necesaria en cada uno que se da el privilegio de pensar y sentir. Si es al mismo tiempo, mejor.

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